Defendiendo la Vida
martes, 27 de octubre de 2009
Siento nuevamente un sentimiento encontrado luego de la votación ocurrida en el senado, donde se aprobó en general la ley que esconde al aborto encubierto y cobarde.
Por supuesto que por un lado da un profundo pesar, ya que del expediente emanado de la comisión de salud y de las ponencias de los senadores no sería posible que se apruebe dicha ley en cuanto autoriza el uso del fármaco abortivo. Además, existe un acuerdo de sala del senado donde se dijo “se es persona, en el sentido constitucional de la palabra, desde el momento mismo de la concepción”
Sin embargo, reafirma mi convicción en que la juventud es mucho más que aquello a lo que se la reduce. Es un grupo de chicas y chicos con idealismo, que, tras un propósito como defender el Don de la Vida, no teme ir al Congreso Nacional y ser desalojado, repudiando la cobardía de nuestros legisladores. Si, decenas de jóvenes llegamos el martes al Congreso, la mayoría estudiantes de colegio, sin mayor organización que un par de horas, ya que, podríamos decir, un madrugazo incluyó la discusión en tabla. No está de más decir que una importante delegación viajó desde Quillota esta vez.
Por ello, es imprescindible que quienes hoy tenemos poder de decisión optemos sólo por aquellos que se la juegan por la verdadera dignidad del ser humano, no por aquellos que la buscan en la odiosidad, o en anteponer el “yo” y más “yo”. Nuestra dignidad pasa también por ser caritativos con el resto, eso nos humaniza. Cuando nos encontramos frente a la píldora del día después, nos quieren situar frente a una situación casi imaginaria, pero que justifica en si mismo profundos debates filosóficos sobre ¿En qué consiste la humanidad? ¿Qué significa ser persona? ¿Hasta dónde seré consecuente con la hora de defender lo primordial? Por supuesto, ya que no se ve el morbo del aborto tardío, sino, “simplemente”, la eliminación de células, pero que por sí mismas, constituyen un ser humano. Por otro lado, con premeditación se engaña, en cuanto a lo que significa verdaderamente el juego entre la libertad y los derechos.
Los invito a todos a hacer oídos sordos a los comentarios que nos reducen en ultra conservadores y retrógrados, ello es falso. Nosotros llevamos la cultura de la vida en nuestros corazones, ellos no. Ellos quieren esclavizar a nuestra juventud al hedonismo y al materialismo sin sentido, sin importar si el precio son millones de vidas inocentes o la salud física y psicológica de nuestra gente.
Finalmente amigas y amigos, se dice que el discurso Pro Vida “no vende políticamente”. Ello también es falso. Humildemente soy candidato independiente a diputado por el distrito 10, gracias a que logré reunir 1.122 firmas ante notario y a todos y cada uno de mis firmantes les dije “nuestra lucha es por la Familia, por defender la Vida y por impregnar en nuestras leyes los valores de la Cultura Cristiana”. De esa forma, sin ningún recurso adicional junté esa gran cantidad de firmas y ahora, día a día, se descubren muchos en la senda próvida.
Vamos por la cultura de la vida, Vamos Pro Vida!
Con afecto,
Tomás Díaz Hormazábal
Candidato a Diputado, por la familia y la vida
Distrito 10



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